Lenore

"An anthem for the queenliest dead that ever died so young.
A dirge for her, the doubly dead in that she died so young... The death upon her eyes" (Edgar Allan Poe)

domingo, 25 de abril de 2010

Olvida los libros,
tú eres la única historia
que quiero leer.

Olvida la música,
tu voz es la melodía
que me llena.

Olvida mi vida,
tu ser es quien me da
el aliento de cada día.

Olvídalo todo,
solo quiero estar contigo,
y no morir de amor... sin ti

sábado, 17 de abril de 2010

Laß die verstorbenen ruhen (Que los muertos descansen en paz), Kaspar Von Stieler

Muere, Filidor
¿por qué no has muerto por tu deseo?
El coro de promesas de las musas
anunciaba herederos a tu nombre,
aunque pensara Florilis
que ninguno lloraría por ti.
Florilis, seguramente,
reirá con tu muerte;
y, de seguro,
contará bromas
sobre tu ataúd
y saltará, vitoreará
y cantará sobre tu tumba.
Si alguien menciona tu nombre,
tras tu muerte,
como, cuando o donde sea,
ella se burlará sobre tu lápida,
ella misma estremecerá tus roídos huesos.
Mas, orgullosa niña,
no imagines
que así te dejaré ir.
Un rostro espectral,
similar al mío, te atormentará;
te perseguirá mi espectro e irá al lecho contigo.
Un sueño opresivo
te despertará a menudo.
Penosamente creerás cómo entonces puedo asustarte:
Haré tu vida miserable con lamentos y golpes.
Si por la mañana te encontraran heridas,
dirás que te las hice para vengarme.
Si caes enferma
te atormentaré en tus pensamientos.
Conviene entonces te corrijas
mientras aún hay tiempo para ello.
Si me desvaneces en las vaporosas aguas del Aquerón
no tendrá sentido quejarse
cuando mi fantasma te atormente.

El vampiro, Delmira Agustini

En el regazo de la tarde triste
yo invoqué tu dolor... Sentirlo era
Sentirte el corazón! Palideciste
hasta la voz, tus párpados de cera
bajaron...y callaste...Pareciste
oír pasar la muerte...Yo que abriera
tu herida mordí en ella -¿Me sentiste?-
¡Como en el oro de un panal mordiera!

Y exprimí más, traidora, dulcemente
tu corazón herido mortalmente;
por la cruel daga rara y exquisita
de un mal sin nombre, ¡Hasta sangrarlo en llanto!
y las mil bocas de mi sed maldita
tendí a esa fuente abierta en tu quebranto

¿Por qué fui tu 
vampiro de amargura?
¿Soy flor o estirpe de una especie oscura
que come llagas y que bebe el llanto?

Where once Poe walked, Howard Phillip Lovecraft

Lo Eterno nutrió a las sombras sobre este terreno,
Soñando con los siglos que han pasado,
Grandes olmos se alzan solemnes en la hierba,
Arqueados sobre el oculto mundo de antaño.
En torno a la escena la luz de la memoria juega,
Y las hojas muertas susurran los días perdidos,
Anhelando las figuras y los sonidos que ya no serán.

Solitario y triste, un espectro se desliza
Por los corredores, donde una vez sus pies caminaron;
Nada común se adivina en él, aunque su canción
Se sumerge en el tiempo con un extraño encanto.
Sólo los pocos que conocen el secreto de la hechicería,
Observan entre estas tumbas la sombra de Poe

To one dead, Francis Ledwidge

Un mirlo cantando,
Sobre un campo de musgo tapizado,
Capullos que ensombrecen,
Penumbras que salvajes florecen,
Una canción en el bosque,
Un barco en el mar,
La canción era tuya,
El barco sólo mío.

Un mirlo cantando,
Lo oigo en mi atribulada mente,
Capullos en el viento,
Los veo en un distante aliento,
Pero el dolor y el silencio
Son del bosque su lamento,
El silencio es tuyo,
El dolor sólo mío.

Antes que tú me moriré

Antes que tú me moriré: escondido
en las entrañas ya
el hierro llevo con que abrió tu mano
la ancha herida mortal.

Antes que tú me moriré: y mi espíritu,
en su empeño tenaz
se sentará a las puertas de la Muerte,
que llames a esperar.

Con las horas los días, con los días
los años volarán,
y a aquella puerta llamarás al cabo.
¿Quién deja de llamar?

Entonces que tu culpa y tus despojos
la tierra guardará,
lavándote en las ondas de la muerte
como en otro Jordán.

Allí, donde el murmullo de la vida
temblando a morir va,
como la ola que a la playa viene
silenciosa a expirar.

Allí donde el sepulcro que se cierra
abre una eternidad,
todo lo que los dos hemos callado
lo tenemos que hablar.

To Death; Amy Levi

Si dentro de mi corazón hay hastío,
Si la llama de la poesía
Y el fuego del amor se hace frío,
Lacera mi carne sin cortesía.

Rápido, sin pausa ni demora;
No dejes el campo de mi vida sobre el huerto
Con la ceniza de los sentimientos muertos,
Deja que mi canto fluya con ternura.
Te voy perdiendo
poco a poco
de nada a todo
siguiendo el libreto.

¿Quién está cambiando?
Tal vez tú, tal vez yo
después de todo lo andado...
¿se desvanece el hechizo?

Pero mi débil mente
cambia de opinión
cuando en ella hierve
tu imagen, mi dulce obsesión.

El cruel insomnio
trae de nuevo tu perfume
cuando este dolor cómico
me devuelve tus caricias en resumen.

¡Oh infierno maldito!
¡Oh desafiante deseo!
del amor adicto,
de un placer obseno

viernes, 2 de abril de 2010

Madrugada de nuevo.
No quiero dormir.
No quiero sin haber estado contigo.

Quiero dormirte con mis caricias,
impregnar mi piel con tu aroma,
oír los latidos de tu corazón.

Dejarnos llevar por la lujuria,
por el amor,
por lo que desees
pero yo junto a ti.

Me golpea el cansancio
pero no duele tanto
como tu ausencia.


Te deseo y no puedo besarte.
Te necesito y no puedo abrazarte.
Te amo y no puedo decírtelo.